Existen momentos concretos en los que parece que el estrés, la angustía o la tensión van a ganarnos la batalla, días en los que nos sentimos a punto de estallar por el exceso de trabajo o situaciones que ponen nuestros nervios a flor de piel. En estos momentos díficiles, de forma instintiva respiramos profundamente y sentimos así un alivio generalizado.
Si vamos más allá de respirar profundamente, podemos hablar de una técnica oriental, introducida en occidente por Leonard Orr, creador del denominado rebirthing: las veinte respiraciones conectadas. Esta técnica, según Jorge Blaschke en su libro Meditación práctica, es milenaria y fue utilizada por los gurús de la India y los lamas tibetanos. Se aprende facilmente y puede practicarse ante cualquier situación que nos provoque nerviosismo, se necesitan 30 segundos:
- respirar por la nariz
- realizar primeramente cuatro respiraciones cortas y seguidas
- al final de la serie de cuatro respiraciones cortas, realizar una respiración larga y profunda
- repetir las cuatro respiraciones cortas y una larga cuatro veces sin detenerse durante unos treinta segundos
- las veinte respiraciones deberían sucederse de manera que formen una sola serie de respiraciones conectadas
- durante el ejercicio, sentir la respiración libre, sin tratar de forzarla ni controlarla, de forma que el ritmo de la respiración sea fluído

[…] si llamaron mi atención fue por que no son ejercicios físicos, de relajación o respiración (que también los hay), si no que se trata de ejercicios […]
[…] si llamaron mi atención fue por que no son ejercicios físicos, de relajación o respiración (que también los hay), si no que se trata de ejercicios […]